¿Te encanta la alegría sencilla y radiante de las margaritas pero quieres explorar más opciones? No estás solo. Muchas de las flores más populares y queridas en jardinería comparten esa forma icónica: un disco central rodeado de pétalos en forma de rayo. Esta estructura, conocida como capítulo, es la marca de la familia Asteraceae, una de las más grandes y diversas del reino vegetal.
En este artículo, descubrirás un mundo más allá de la margarita común. Te presentaremos un top con plantas reales que poseen flores con esa forma característica tipo margarita, perfectas para bordes, macetas o ramos de corte. Desde las clásicas que ya conoces hasta joyas menos comunes, cada una aportará un toque de luz y naturalidad a tu espacio verde. ¡Prepárate para enamorarte de estas bellezas!
1. Girasol (Helianthus annuus)
El girasol es, sin duda, el gigante alegre de las flores tipo margarita. Su gran capítulo central, que en realidad son cientos de pequeñas flores tubulares, está rodeado por una corona de largas y vibrantes lígulas (pétalos) amarillas. Es la representación máxima de esta estructura floral.
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Su nombre científico, *Helianthus*, significa «flor del sol», y no solo por su color. Exhibe un heliotropismo muy marcado en su fase de crecimiento, girando su capullo para seguir la trayectoria solar. Existen variedades enanas para macetas y variedades gigantes que superan los 3 metros, e incluso cultivares con pétalos rojos, naranjas o marrones.
2. Áster (Symphyotrichum spp.)
Los ásteres son las margaritas del otoño. Con su centro amarillo o púrpura y sus finos pétalos en forma de rayo en tonos que van del blanco al rosa, azul y púrpura, iluminan el jardán cuando otras flores empiezan a decaer. Su estructura es un ejemplo perfecto de la forma tipo margarita.
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Son plantas perennes muy resistentes y fáciles de cultivar, atrayendo a mariposas y abejas en una época crucial para ellas. Existen muchas especies, como el áster de Nueva Inglaterra (*Symphyotrichum novae-angliae*) o el áster de Nueva York (*Symphyotrichum novi-belgii*), que forman matas densas cargadas de flores.
3. Cosmos (Cosmos bipinnatus)
El cosmos ofrece una elegancia etérea con su forma de margarita. Sus flores, sostenidas por tallos finos y altos, tienen un disco central amarillo y pétalos delicados que pueden ser blancos, rosados, carmín o púrpura. Su follaje plumoso añade un atractivo extra.
Es una planta anual de crecimiento rápido y muy fácil, que se siembra directamente en el suelo y florece profusamente hasta las primeras heladas. Es ideal para dar un aire campestre y despreocupado al jardín, y es una excelente flor para corte, llenando la casa con su encanto sencillo.
4. Coreopsis (Coreopsis spp.)
Conocida como «Ojo de doncella» o «Flor de tickseed», la coreopsis es una margarita en estado puro de alegría. Sus flores, generalmente en un amarillo radiante (aunque también las hay en rosa y bicolores), tienen un centro más oscuro y pétalos dentados o lobulados que le dan un aspecto festivo.
Es una planta perenne o anual extremadamente resistente, tolerante a la sequía y de floración muy larga. Forma matas que se cubren completamente de flores, siendo una opción infalible para zonas soleadas donde se desee un toque de color duradero y de bajo mantenimiento.
5. Equinácea (Echinacea purpurea)
La equinácea púrpura lleva la forma de la margarita a un nivel arquitectónico. Su característica más distintiva es su prominente centro cónico (el disco), de color naranja a marrón, que está rodeado por pétalos (lígulas) que caen ligeramente, en tonos púrpura, rosados o blancos.
Más allá de su belleza, es una planta muy valorada por sus supuestas propiedades para apoyar el sistema inmunológico. Es una perenne robusta que atrae mariposas y pájaros (especialmente cuando las cabezas de las semillas se secan), aportando interés visual durante todo el año.
6. Margarita Africana (Osteospermum ecklonis)
Esta planta es la prueba de que la forma de margarita puede ser sofisticada y moderna. La margarita africana o «dimorfoteca» tiene un centro azul o púrpura metálico espectacular, rodeado de pétalos de colores sólidos (blanco, púrpura, rosa, amarillo) y a veces con un degradado.
Es una planta perenne en climas suaves, aunque a menudo se cultiva como anual. Sus flores se cierran por la noche, un comportamiento fascinante. Existen cultivares con pétalos en forma de cuchara o rizados, llevando el diseño clásico de la margarita a un nivel artístico.
7. Manzanilla (Chamaemelum nobile / Matricaria chamomilla)
La humilde manzanilla es una margarita en miniatura con un enorme valor. Sus pequeñas flores tienen el centro amarillo abultado y pétalos blancos que caen hacia abajo, cumpliendo perfectamente con la estructura tipo margarita. Es quizás la más «clásica» en apariencia después de la margarita común.
Su fama, por supuesto, reside en sus usos. Las flores se cosechan para preparar la infusión de manzanilla, conocida por sus propiedades calmantes y digestivas. Es una planta aromática de bajo crecimiento, perfecta para senderos o jardines de hierbas, donde aporta belleza y utilidad.
Como has visto, la familia de las plantas con flores tipo margarita es increíblemente vasta y diversa. Desde el majestuoso girasol hasta la útil manzanilla, pasando por la elegante cosmos y la arquitectónica equinácea, todas comparten ese diseño solar que nos resulta tan atractivo y alegre.
Incluir estas plantas en tu jardín no solo garantiza explosiones de color desde primavera hasta otoño, sino que también apoyarás a los polinizadores, que adoran su estructura accesible. Ya sea que busques altura, color otoñal, elegancia o propiedades útiles, hay una «margarita» perfecta esperando para brillar en tu rincón verde.