¿Imaginas sumergirte en aguas cristalinas rodeado de bosques milenarios y paisajes volcánicos? Olot, el corazón de la Garrotxa, esconde un tesoro acuático que va más allá de sus famosos volcanes. No hablamos de piscinas municipales, sino de auténticas joyas naturales esculpidas por ríos y manantiales, donde el agua fresca y el entorno privilegiado crean experiencias únicas de baño.
En este artículo, descubrirás las piscinas naturales más espectaculares y refrescantes de la zona de Olot. Desde remansos de río de ensueño hasta pozas de aguas termales, te guiaremos por estos paraíso secretos donde la naturaleza es la única arquitecta. Prepárate para conocer dónde darte un chapuzón inolvidable en la Garrotxa, lejos del bullicio y en plena conexión con un entorno volcánico de película.
1. Les Fonts de la Moixina
No es una piscina convencional, sino un conjunto de manantiales y remansos de agua que brotan de la tierra en un paraje de cuento. Situadas en la zona húmeda protegida de la Moixina, a las afueras de Olot, estas «fuentes» crean pequeños pozos y áreas de agua transparente y fresquísima, alimentadas por el acuífero subterráneo.
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El entorno es mágico: un bosque de ribera con hayas, robles y alisos, donde el silencio solo se ve interrumpido por el canto de los pájaros. El agua es tan limpia que se puede ver el fondo. Es un lugar ideal para un remojo rápido (el agua está fría), un picnic y disfrutar de la tranquilidad absoluta. Es, sin duda, la piscina natural más auténtica y serena de Olot.
2. Gorg de la Malatosca (en les Preses, a 5 km de Olot)
A escasos minutos de Olot, en el término de les Preses, el río Fluvià forma esta espectacular poza natural conocida como el Gorg de la Malatosca. Se trata de una de las piscinas naturales más populares y accesibles de la comarca. El río, encajonado entre rocas volcánicas, se ensancha creando una zona profunda y amplia perfecta para el baño.
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El agua, de un tono verde esmeralda, es refrescante y de corriente suave. Las rocas que la rodean son ideales para tomar el sol o lanzarse al agua. Su fácil acceso y la belleza del entorno, con la vegetación colgando sobre el río, la convierten en un punto de encuentro irresistible durante los calurosos días de verano para familias y grupos de amigos.
3. Gorg de les Dones (Castellfollit de la Roca, a 8 km de Olot)
Bajo el imponente risco basáltico de Castellfollit de la Roca, uno de los pueblos más fotografiados de España, el río Fluvià esculpe esta preciosa y profunda poza: el Gorg de les Dones. El contraste es brutal: nadar en aguas frescas con la mirada puesta en una pared de roca volcánica de más de 50 metros de altura.
El acceso se realiza por un camino desde el pueblo, descendiendo hacia el río. La poza es amplia y, en algunos puntos, bastante honda, lo que la hace perfecta para bucear. La sombra del risco proporciona frescor durante gran parte del día. Es una experiencia de baño única, combinando la fuerza del elemento volcánico con la serenidad del agua fluvial.
4. Salt del Molí Fondo (en Sant Joan les Fonts, a 6 km de Olot)
En el vecino municipio de Sant Joan les Fonts, el río Turonell forma una sucesión de pozas y pequeñas cascadas de gran belleza. La zona conocida como Salt del Molí Fondo ofrece varias pozas naturales de diferentes tamaños y profundidades, rodeadas de una frondosa vegetación y antiguas construcciones industriales, como los restos de un molino.
El agua corre entre canales de lava solidificada, creando un paisaje fascinante. Algunas pozas son poco profundas, ideales para niños, mientras que otras permiten un baño más completo. Es un lugar menos masificado que otros, perfecto para explorar y encontrar tu rincón privado para disfrutar del sonido del agua y la naturaleza.
5. Zonas de Baño del Río Ser (en la Vall de Bianya, a 10 km de Olot)
Adentrándose en la tranquila Vall de Bianya, el río Ser, afluente del Fluvià, ofrece múltiples y discretas pozas naturales a lo largo de su curso. El agua, especialmente limpia y fría, discurre entre prados y bosques, creando remansos de gran paz. No es un solo punto concreto, sino una sucesión de oportunidades para el baño a lo largo de los caminos que bordean el río.
Encontrarás pequeñas playas de piedra, pozas entre rocas y tramos donde la corriente es suave. La sensación es de total desconexión. Es el lugar ideal para quienes buscan una experiencia de piscina natural más íntima y exploratoria, lejos de cualquier señal de civilización, en uno de los valles más bonitos de la Garrotxa.
Conclusión
Olot y su comarca demuestran que su riqueza no solo está en la tierra, sino también en el agua. Estas piscinas naturales, desde los manantiales silenciosos de la Moixina hasta las espectaculares pozas bajo los riscos basálticos, ofrecen una forma única y refrescante de conectar con el paisaje volcánico de la Garrotxa.
Cada una tiene su propio carácter, pero todas comparten la magia de ser obras naturales, gratuitas y de una belleza serena. Son la alternativa perfecta para un verano diferente, donde el plan de baño se convierte en una aventura paisajística inolvidable. ¡Solo te queda elegir cuál será tu próxima inmersión en la naturaleza de Olot!