¿Cansado del cloro, el hormigón y las aglomeraciones? ¿Sueñas con un baño refrescante en un entorno de cuento? La provincia de Girona, famosa por su Costa Brava, esconde en su interior un tesoro acuático igual de espectacular: sus piscinas naturales. Formadas por el curso de ríos y rieras que descienden de las montañas, estas pozas de agua cristalina son el plan perfecto para escapar del calor estival.
En este artículo, te descubrimos las auténticas joyas de agua dulce que Girona tiene para ofrecer. No hablamos de instalaciones artificiales, sino de formaciones creadas por la naturaleza, donde el agua es pura, el entorno es salvaje y la experiencia es única. Desde remansos escondidos en bosques frondosos hasta espectaculares cascadas con pozas de color esmeralda, prepárate para conocer los mejores lugares para darte un chapuzón en plena naturaleza. ¡Tus sentidos te lo agradecerán!
Gorg de la Mola (Sant Aniol de Finestres)
Es, sin duda, una de las piscinas naturales más famosas y fotogénicas de Girona. Situada en el corazón de la Garrotxa, el Gorg de la Mola es una poza perfecta formada por el río Fluvià. Lo que la hace tan especial es su combinación de elementos: una cascada de unos 15 metros de altura que cae sobre una profunda y amplia poza de aguas verdosas, rodeada de rocas lisas y una vegetación exuberante.
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El acceso, aunque requiere una corta caminata de unos 20 minutos desde el aparcamiento, es sencillo y está bien señalizado. La poza es lo suficientemente grande para que varias personas puedan bañarse a la vez, y las rocas que la rodean son ideales para tomar el sol. Es un lugar muy popular, por lo que se recomienda ir a primera hora de la mañana o entre semana para disfrutarlo con más tranquilidad. Un imprescindible para los amantes de la naturaleza y la fotografía.
Gorgs de Salenys (Riudarenes)
Muy cerca de la ciudad de Girona, en el término municipal de Riudarenes, se encuentra este conjunto de pozas y pequeños saltos de agua conocido como los Gorgs de Salenys. Formadas por la riera de Salenys, son un oasis inesperado en medio de un bosque de ribera. El lugar consta de varias pozas conectadas entre sí, siendo la principal especialmente atractiva por su tamaño y profundidad.
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El agua es fresca y transparente, y el entorno, sombreado por árboles, ofrece una agradable sensación de paz. Es un destino perfecto para una excursión familiar o una tarde de verano, ya que el acceso es muy fácil (apenas 10 minutos andando desde el camino). Su proximidad a la capital gerundense las convierte en una opción ideal para un chapuzón exprés sin necesidad de grandes desplazamientos.
Gorg d’en Roca (Sant Joan les Fonts)
La Garrotxa vuelve a sorprender con esta piscina natural de ensueño. El Gorg d’en Roca se encuentra cerca del pueblo de Sant Joan les Fonts, en un paraje de gran belleza geológica. La poza se ha formado en un antiguo meandro del río Fluvià, encajonado entre espectaculares columnas basálticas de origen volcánico, lo que le confiere un aspecto casi mágico y único.
El agua es fría y de un color verde intenso. Para acceder a ella hay que descender por un camino con escaleras talladas en la roca, lo que añade un punto de aventura. El entorno rocoso y la calidad del agua lo convierten en un lugar muy especial, aunque su tamaño es más reducido que el de otras pozas. Es fundamental respetar el entorno y tener precaución en las rocas, que pueden estar resbaladizas.
Gorg del Molí del Salt (La Vajol)
En el extremo norte de la provincia, casi rozando la frontera con Francia, se esconde esta perla del Alto Empordà. El Gorg del Molí del Salt es una piscina natural de aguas turquesas que parece sacada de un paraíso tropical. Se forma en el curso del río Llobregat de l’Empordà, creando una poza ancha y profunda, ideal para nadar y bucear.
El agua es sorprendentemente clara y fría, y el entorno está rodeado de rocas y vegetación. Justo al lado se encuentran las ruinas de un antiguo molino, que dan nombre al lugar. El acceso requiere una caminata de aproximadamente 30 minutos por un sendero bien marcado que discurre junto al río, un paseo muy agradable que anticipa la recompensa final. Su ubicación más remota garantiza una experiencia tranquila y de conexión total con la naturaleza.
Gorg de les Tres Fonts (Albanyà)
Ubicada en el término de Albanyà, dentro del Parque Natural de l’Alta Garrotxa, esta piscina natural es un remanso de paz. La poza, conocida como el Gorg de les Tres Fonts, se alimenta de manantiales, lo que asegura un caudal constante de agua fresca y cristalina durante todo el verano. Está rodeada por un bosque frondoso que proporciona sombra natural.
Es un lugar menos masificado que otros, perfecto para quienes buscan tranquilidad. La poza no es excesivamente grande, pero es profunda y perfecta para darse un buen baño. Para llegar hasta ella hay que seguir un sendero que parte cerca del área de picnic de les Tres Fonts, en un recorrido corto y sencillo apto para casi todos los públicos. La pureza del agua y el sonido del bosque crean una atmósfera realmente relajante.
Gorg de la Cabana (Arbúcies)
En las faldas del macizo del Montseny, dentro del Parque Natural, encontramos el refrescante Gorg de la Cabana. Formado por las aguas del arroyo de la Garga, esta piscina natural es un destino clásico para los habitantes de la zona. La poza principal es amplia y tiene diferentes profundidades, con zonas ideales para que se bañen los niños.
El entorno es boscoso y fresco, incluso en los días más calurosos de verano. El acceso es muy fácil, con un paseo de apenas 15 minutos desde la carretera, lo que la convierte en una opción excelente para una jornada de picnic y baño en familia. Las rocas que rodean la poza son planas, facilitando el tomar el sol. Es un lugar muy familiar y acogedor.
Gorg de les Bruixes (Campdevànol)
En la comarca del Ripollès, el río Freser ha esculpido esta curiosa y bella piscina natural conocida como el Gorg de les Bruixes (Pozo de las Brujas). Cerca del pueblo de Campdevànol, esta poza se caracteriza por sus aguas de color verde esmeralda y por las formas redondeadas y suaves que la erosión ha creado en la roca caliza que la rodea.
La leyenda local dice que era un lugar de reunión de brujas, de ahí su nombre evocador. El baño aquí es una experiencia muy refrescante, ya que el agua procede directamente del deshielo de la montaña. El acceso se realiza por un camino que bordea el río, un trayecto bonito que forma parte de la aventura. Es un sitio con mucho encanto y menos concurrido que las pozas de la Garrotxa.
Girona es mucho más que playas de arena fina y calas rocosas. Su interior montañoso y surcado por ríos guarda auténticas piscinas naturales de una belleza sobrecogedora. Desde la icónica Gorg de la Mola hasta la remota Gorg del Molí del Salt, cada una de estas pozas ofrece una experiencia única de baño en aguas puras y entornos naturales de postal.
Recordemos que su conservación depende de todos nosotros. Es crucial visitarlas con respeto: no dejar basura, no usar cremas solares que dañen el ecosistema acuático, tener precaución en las rocas y seguir siempre los senderos marcados. Así, estas maravillas naturales seguirán siendo un refrescante refugio para las generaciones venideras. Elige tu favorita, prepara la toalla y el calzado adecuado, y descubre el placer de un chapuzón en la naturaleza más auténtica de Girona.