¿Sabías que el departamento de Itapúa, en el sur de Paraguay, es un verdadero crisol de sabores? Con su rica herencia guaraní y la profunda influencia de la inmigración europea, especialmente alemana, ucraniana y polaca, la gastronomía de esta región es una experiencia única en el país. Si eres un amante de la buena comida y te preguntas cuáles son los platos que definen la esencia de esta tierra, estás en el lugar correcto.
En este artículo, te llevaremos en un viaje culinario por las comidas típicas de Itapúa, explorando esos platillos emblemáticos que no solo alimentan el cuerpo sino también la historia y la cultura de su gente. Desde el icónico pescado a la parrilla hasta los exquisitos postres de origen menonita, descubrirás los sabores auténticos que hacen de la comida itapuense una de las más diversas y deliciosas de Paraguay. Prepárate para conocer los secretos gastronómicos de Encarnación, Hohenau y Capitán Miranda.
1. Surubí a la Parrilla
El rey indiscutible de los ríos de Itapúa y, por extensión, de su gastronomía, es el surubí. Este pescado de agua dulce, de carne blanca, firme y con pocas espinas, se convierte en una delicia absoluta cuando se prepara a la parrilla. La técnica tradicional itapuense es sencilla pero magistral: el surubí, a menudo en trozos grandes o filetes con piel, se sala con moderación y se asa a las brasas de leña.
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El secreto está en la cocción lenta, que permite que la grasa natural del pescado lo mantenga jugoso por dentro mientras la piel se dora y se torna crujiente. Se suele acompañar con una guarnición de mandioca hervida, una ensalada fresca de lechuga y tomate, y, por supuesto, chipá guazú o sopa paraguaya. Disfrutarlo a orillas del río Paraná es una experiencia sensorial completa que define la esencia de la comida típica de Itapúa.
2. Pacú a la Parrilla
Si el surubí es el rey, el pacú es sin duda la joya más preciada de la mesa itapuense. Este pez de cuerpo ancho y redondeado es famoso por su carne grasa, extremadamente sabrosa y de textura singular. La característica más distintiva y celebrada del pacú son sus pequeñas y crujientes espinas, que muchas personas disfrutan comer junto con la carne cuando el pescado está bien asado.
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Al igual que el surubí, el método de preparación por excelencia es la parrilla a leña. La grasa del pacú se derrite durante la cocción, aromatizando la carne y creando una costra exterior deliciosa. Es un plato central en cualquier asado familiar o encuentro social en la región. Su sabor único y su conexión con la abundancia del río Paraná lo convierten en un elemento indispensable de la cocina típica de Encarnación y todo el departamento.
3. Chipá Guazú
Este plato es mucho más que una simple acompañante; es un símbolo de la cocina paraguaya con una presencia muy fuerte en Itapúa. El chipá guazú es una especie de pastel o torta salada horneada, cuya base es el choclo o maíz tierno fresco, rallado o molido. A esta masa se le añade queso Paraguay (queso fresco), cebolla, leche, huevos y, a veces, un toque de anís.
El resultado es una preparación de textura húmeda, jugosa y con un sabor dulzón-salado absolutamente adictivo. Es el acompañante por excelencia del asado, especialmente de las carnes rojas y, por supuesto, del pescado a la parrilla. Su versatilidad y su profundo arraigo en la cultura alimentaria lo hacen una de las comidas tradicionales de Itapúa que no puedes dejar de probar.
4. Sopa Paraguaya
A pesar de su nombre, la sopa paraguaya no es una sopa líquida, sino un pan o bizcocho salado horneado. Es un pariente cercano del chipá guazú, pero se diferencia en sus ingredientes principales: se elabora con harina de maíz, queso Paraguay, cebolla, huevos, leche cuajada o suero y grasa vacuna. Su textura es más esponjosa y aireada que la del chipá guazú.
Es un plato infaltable en cualquier ocasión especial, desde cumpleaños hasta festividades nacionales. En Itapúa, su presencia en la mesa es tan común como el pan de cada día en otras culturas. Su sabor robusto y su capacidad para complementar cualquier comida la consolidan como un pilar fundamental de la gastronomía itapuense y paraguaya en general.
5. Bori Bori
El bori bori es un plato reconfortante por excelencia, una sopa espesa y nutritiva que refleja la fusión de influencias en la región. Se prepara con un caldo sustancioso de gallina o carne vacuna, al que se le añaden verduras como zapallo, zanahoria y cebolla. La característica única que le da el nombre son las «bori» o bolitas hechas de harina de maíz mezclada con queso Paraguay y perejil.
Estas bolitas se cocinan dentro de la sopa, esponjándose y absorbiendo el sabor del caldo. Es un plato que se sirve muy caliente y se considera ideal para los días fríos o para reponer fuerzas. En Itapúa, el bori bori representa la cocina casera, la tradición y el saber hacer que se transmite de generación en generación.
6. Késekuchen (Torta de Queso Menonita)
Aquí es donde la influencia de la colonización menonita, muy fuerte en el este de Itapúa (en colonias como Friesland, Menno y Neuland), deja su huella más dulce. El «Késekuchen» es la adaptación menonita de la clásica cheesecake, pero con una identidad propia. Se elabora tradicionalmente con queso fresco tipo cuajada o quark, huevos, azúcar y, a veces, una base de masa quebrada.
Su textura es densa, cremosa y menos dulce que las versiones industriales modernas, con un sabor lácteo puro y delicioso. Es un postre emblemático de las ferias y los comedores de las colonias menonitas, y se ha integrado plenamente a la oferta gastronómica típica de todo el departamento, simbolizando la fusión cultural que caracteriza a Itapúa.
7. Strudel de Manzana (Apenstrudel)
Otra deliciosa herencia de los inmigrantes de Europa Central, particularmente alemanes y austríacos, que se asentaron en Itapúa. El strudel de manzana es un pastel fino y enrollado, donde una masa estirada de manera muy delgada y elástica envuelve un relleno de manzanas en rodajas, azúcar, canela, pasas de uva y, a veces, frutos secos.
Al hornearse, la masa se torna crujiente y dorada, mientras que el interior de manzana se ablanda y carameliza ligeramente. Se sirve espolvoreado con azúcar glas y, a menudo, con una bola de helado de vainilla. Es un postre muy popular en las confiterías y restaurantes de Encarnación y las colonias, ofreciendo un contraste dulce y aromático a la comida salada tradicional.
La gastronomía de Itapúa es un fiel reflejo de su historia y su gente: una mezcla vibrante entre la profunda raíz guaraní, representada en platos como el chipá guazú, el bori bori y el uso del maíz, y las tradiciones traídas por los inmigrantes europeos, visibles en postres como el késekuchen y el strudel. Sin embargo, el corazón de su cocina late al ritmo del río Paraná, con el surubí y el pacú a la parrilla como sus embajadores más gloriosos.
Explorar estas comidas típicas de Itapúa es mucho más que un simple acto de alimentación; es una forma de viajar a través del sabor, comprendiendo la identidad de una región donde cada bocado cuenta una historia de encuentro cultural, abundancia natural y calidez humana. Desde el pescado fresco a las brasas hasta los dulces horneados en los hornos de las colonias, Itapúa ofrece una experiencia culinaria única e inolvidable en Paraguay.